
El gobierno panameño reveló este miércoles los términos de un memorando de entendimiento con Estados Unidos que permitirá un aumento en la presencia de tropas estadounidenses en el país. El acuerdo fue suscrito en Ciudad de Panamá por el ministro de Seguridad Pública, Frank Alexis Abrego, y el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, y contempla que las fuerzas de EE.UU. utilicen instalaciones de seguridad panameñas.
Durante una reunión del gabinete del presidente Donald Trump, Hegseth celebró el pacto, que tendrá una vigencia de tres años, afirmando que “Estados Unidos está recuperando el Canal”, en alusión a la creciente influencia china en la región.
“China ha tenido demasiada injerencia. Obama y otros se lo permitieron. Pero ahora, con Panamá, los estamos desplazando”, dijo Hegseth. Trump, por su parte, afirmó que “hemos trasladado muchas tropas a Panamá y hemos ocupado zonas que antes ya no teníamos bajo control”.
Ante estas declaraciones, la cancillería panameña respondió que el acuerdo no compromete la soberanía nacional y busca fortalecer la cooperación en defensa del Canal frente a amenazas concretas. El canciller Javier Martínez-Acha subrayó que el aumento de tropas será “temporal”.
Desde que regresó a la Casa Blanca en enero, Trump ha insistido en la necesidad de que EE.UU. retome su influencia sobre el canal, una infraestructura estratégica para el comercio global, por donde pasa el 5% del comercio mundial y cerca del 40% del tráfico de contenedores de EE.UU.

El memorando establece un marco de colaboración que permite a EE.UU. enviar tropas para realizar entrenamientos conjuntos, actividades humanitarias y otras acciones en instalaciones panameñas como la Base Naval Rodman, la Base Aérea de Howard y el Fuerte Sherman, todas bajo administración local.
Aunque el acuerdo no contempla la construcción de nuevas bases permanentes, sí otorga a EE.UU. la posibilidad de desplegar personal militar en instalaciones existentes construidas durante su anterior presencia en la zona.
Ambos países también trabajarán en un mecanismo que permita compensar servicios de seguridad mediante el tránsito sin costo de buques militares por el Canal, aunque se mantiene la regla de tarifas igualitarias para todas las embarcaciones.
Una controversia surgió cuando la versión en inglés del acuerdo emitida por Washington omitió una frase clave en la que Hegseth reconocía la soberanía inalienable de Panamá sobre el Canal. Panamá exigió la inclusión de esta frase en la versión oficial estadounidense.
Además, según NBC News, el Departamento de Defensa estadounidense habría considerado medidas para ampliar su presencia en el país centroamericano, sin descartar la posibilidad del uso de la fuerza como último recurso.
En paralelo, bajo presión de Washington, Panamá ha acusado a la empresa China Panama Ports Company de incumplir sus compromisos y ha instado a su salida. La compañía matriz, CK Hutchison, anunció recientemente un acuerdo para vender sus puertos en Panamá —junto con otros en 23 países— al consorcio estadounidense liderado por BlackRock por 19.000 millones de dólares, operación que actualmente es objeto de revisión por parte de Pekín bajo argumentos antimonopolio.
