
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sorprendió al mundo este miércoles al anunciar que flexibilizará los aranceles recientemente impuestos, ofreciendo una tregua de 90 días a los países más afectados con el fin de renegociar sus acuerdos comerciales con Washington.
La medida, que llega en medio de una creciente incertidumbre en los mercados, establece un arancel general del 10% a la mayoría de las importaciones, mientras que las mercancías provenientes de China estarán sujetas a un impuesto mucho más elevado, que inicialmente fue fijado en 125% y se incrementó a 145% en menos de un día.
Este giro marca un nuevo capítulo en la guerra comercial impulsada por Trump, que comenzó como una confrontación con múltiples países, pero que ahora se centra principalmente en China. El proceso ha estado marcado por anuncios contradictorios, cambios de postura, y represalias por parte de potencias como Pekín y la Unión Europea.
Impacto en Estados Unidos

Desde que Trump asumió la presidencia en enero, ha emitido múltiples decretos comerciales dirigidos inicialmente a México, Canadá y China, a quienes responsabilizó por la entrada de drogas e inmigración irregular al país. Posteriormente, suavizó su postura con sus vecinos norteamericanos.
El 2 de abril, declarado por él como el “Día de la Liberación de EE.UU.”, anunció aranceles generalizados contra múltiples países, argumentando que era necesario corregir el déficit comercial y volver a convertir a EE.UU. en una potencia económica.
No obstante, la medida generó preocupación generalizada, con advertencias del presidente de la Reserva Federal, líderes empresariales y hasta aliados políticos, sobre el riesgo de una recesión.
Tras fuertes caídas en los mercados bursátiles y del valor del dólar, Trump retrocedió parcialmente.
Los aranceles que siguen vigentes actualmente son:
- 10% para la mayoría de importaciones, salvo las procedentes de Canadá y México, que están exentas por acuerdos comerciales.
- 25% sobre acero y aluminio.
- 25% sobre automóviles y autopartes.
- 145% sobre productos provenientes de China.
China responde con dureza
Desde inicios de abril, Trump intensificó su ofensiva contra China, imponiendo un arancel del 34% que se sumó al 20% ya existente. La respuesta china fue inmediata, replicando con impuestos del mismo nivel a productos estadounidenses.
Ante la negativa de Pekín de ceder, Trump amenazó con subir el arancel al 50%, y posteriormente lo llevó al 145%. China, por su parte, endureció su postura y fijó un arancel del 84% a las importaciones desde EE.UU., asegurando que “luchará hasta el final”.
Europa entra en juego
La Unión Europea también ha sido blanco de las políticas arancelarias de Trump. A inicios de abril, Washington impuso un 20% de impuesto a los productos europeos, sumándose a los ya existentes sobre aluminio, acero y automóviles.
La UE calificó estas medidas de “injustificadas” y propuso eliminar los aranceles sobre productos industriales, pero su oferta fue rechazada por la Casa Blanca.
Como represalia, el bloque europeo anunció impuestos del 25% sobre acero, aluminio, almendras, tabaco, zumo de naranja y yates estadounidenses. No obstante, tras el anuncio de la pausa de 90 días por parte de EE.UU., la UE suspendió sus contramedidas para dar lugar a nuevas negociaciones, según informó la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
Estado actual de los aranceles
Estados Unidos:
- Arancel general del 10% (excepto a Canadá y México).
- 25% sobre acero, aluminio y automóviles.
- 145% sobre importaciones chinas.
China:
- 84% sobre productos estadounidenses.
Unión Europea:
- Pausa de 90 días en las represalias.
- Se mantienen los aranceles del 25% impuestos por EE.UU. sobre productos europeos clave.